Ayto Yunquera

Blog de Yunquera

Mes: septiembre 2020

Un año diferente, pero las mismas cosas…

Como en toda España, en Yunquera también se ha sentido este verano 2020 como el más extraño en mucho tiempo, y no es para menos. La pandemia del COVID-19 lo ha cambiado todo, y aquí, cuando acostumbramos a doblar la población en los meses veraniegos, hemos notado la ausencia de visitantes y turistas, dispuestos a disfrutar de nuestras playas. Al final, conseguimos salvar un poco la temporada en el mes de agosto, con apenas algunas más visitas que al principio del estío. Sin embargo, hay algunas cosas que nunca cambian, cosas para las que los seres humanos parecemos programados genéticamente; y entre ellas, se encuentra, por supuesto, el sexo.

Vaya por delante que no me considero un mojigato. De hecho, si preguntas en casa, o a mis colegas y conocidos, te dirán todo lo contrario, que llevo un tipo de vida liberal, y que en ocasiones incluso se me puede considerar un salido. Porque, no lo nieto, estoy verdaderamente enganchado a las webs xxx, y durante el confinamiento, esto no hizo más que aumentar. Para mí, disfrutar del super porno es casi una necesidad, no conozco otra forma de ocio más completa, aunque por supuesto también disfruto de muchas otras. Porque lo mío es gusto por el porno, no una adicción; sólo que ese gusto es muy intenso, no lo voy a negar. Por eso, unido a algunas juergas bastante intensas que me he corrido, y de mi estilo de vida que es un secreto para muy pocos en la localidad, no se me puede acusar de ser un tipo antiguo ni de ideas arcaicas.

Sin embargo, tampoco me va mucho la insensatez, aunque pueda sonar contradictorio. Y la verdad, practicar sexo en una playa de Málaga, o de cualquier sitio, a plena luz del día y a una hora en la que todo el mundo puede verte, me parece una verdadera gilipollez. Y no sólo por razones morales, que me parecen las menos importantes aunque podríamos discutir su importancia; sino porque, contra todas las precauciones que debemos tomar en estos momentos, en las que la seguridad propia y ajena debería ser prioritaria, esto es saltarse a torera todas las consideraciones.

Admito que no creo que haya un solo habitante en Yunquera que no haya tenido en algún momento sexo en la playa, porque eso mola bastante, sobre todo cuando eres joven. Yo lo he hecho, todos mis colegas también, y si no pregunto a mis familiares directos es porque no sé con lo que me puedo encontrar, jeje. Pero claro, no teníamos encima un virus que se propagaba con rapidez y llegaba al punto de amenazar la vida, ni se nos ocurría hacerlo a plena luz del día y, si lo hacíamos, nunca en un lugar donde acabáramos siendo un espectáculo. ¿Suena eso a mojigato o a pudoroso? Bueno, en eso se basa la convivencia, en respetar todo lo que nos haga disfrutar, sin joder con nuestras acciones a nadie más; eso, sin hablar de que, en cualquier caso, tener sexo en público es un delito tipificado, no nos olvidemos.

En fin, que llego a la conclusión de que, a pesar de que las circunstancias actuales son diferentes a todo lo que hemos conocido, a las personas nos siguen tirando las cosas de siempre. Hacemos las tonterías de siempre, corremos los riesgos de siempre, y disfrutamos con los desafíos de siempre… máxime, como he dicho, si todo esto tiene que ver con el sexo. La especie humana avanza y evoluciona, pero en el fondo, seguimos siendo nosotros; y oye, según mi punto de vista, tampoco está mal conservar nuestra esencia, aunque algunos descerebrados la recuerden para mandarse alguna que otra cagada.