Puerto Saucillo - Puerto Bellina
DATOS DE INTERÉSLONGITUD Y DURACION:5,5 km. Se trata de una ruta corta, que podemos recorrer en 2-3 horas. DIFICULTAD:Baja. Existe un desnivel considerable en el tramo medio, además de muchos cruces de caminos que no pueden confundirnos. En general, un paseo. ÉPOCA RECOMENDABLE:Primavera y otoño. AGUA:En la salida y en la llegada. El recorrido carece de manantiales. CALZADO Y ROPA:Botas de montaña. Abrigo, dependiendo de la estación. En verano es factible el pantalón corto. HOJA TOPOGRÁFICA:Mapa militar de España a escala 1:50.000, hoja 15-44 (1.051) "Ronda". Mapa guía 1:50.000 Parque Natural Sierra de las Nieves (Junta de Andalucía). El recorrido que proponemos probablemente sea el trayecto ideal para las personas que por primera vez visitan el Parque. La mayor espectación de la ruta es la presencia del pinsapo en todas las etapas posibles de desarrollo, desde minúsculos plantones hasta enormes ejemplares, pasando por tupidos bosques que crecen junto a enebros, jaras, tomillos, etc... Los valores paisajísticos, llenos de amplitud, belleza y contraste, la riqueza del relieve, la variada vegetación así como la rica fauna existente hacen de esta senda una de las más aptas para realizar con Mapa guía 1:50.000 Parque Natural Sierra de las Nieves (Junta de Andalucía). El recorrido que proponemos probablemente sea el trayecto ideal para las personas que por primera vez visitan el Parque. La mayor espectación de la ruta es la presencia del pinsapo en todas las etapas posibles de desarrollo, desde minúsculos plantones hasta enormes ejemplares, pasando por tupidos bosques que crecen junto a enebros, jaras, tomillos, etc... Los valores paisajísticos, llenos de amplitud, belleza y contraste, la riqueza del relieve, la variada vegetación así como la rica fauna existente hacen de esta senda una de las más aptas para realizar con paciencia y tranquilidad, para no pasar por alto todo lo que puede ofrecernos.
DESCRIPCION DEL RECORRIDOPartiendo de Yunquera por la carretera que se dirige al pueblo de El Burgo y a unos 200 metros pasada la torre vigía, se toma el carril que sale hacia la izquierda. Al comienzo es una pista asfaltada, bordeada de cultivos y viñas, que después de pasar entre el campo de fútbol y el camping, se transforma en un carril terrizo que deberemos seguir en línea recta, para introducirnos en las laderas de la Sierra del Pinar. Conforme ascendemos, la vegetación circundante está formada por las especies típicas del monte bajo mediterráneo, repoblado de pino carrasco; alternando con el pinar aparecen viñedos cultivados sobre bancales con muros de piedra, en los que se obtiene la uva originaria del blanco "mosto" de Yunquera. Posteriormente, a medida que el paisaje se va diversificando al tomar altura, aparecen castañares cubriendo las laderas situadas por debajo de la pista, siendo sustituidos al final del recorrido por una parcela plantada de cerezos, que finalmente da paso otra vez al matorral. Se pasa una cancela que delimita los límites del Parque y a continuación encontramos una bifurcación frente a un depósito de agua; tomaremos el carril de la derecha, que asciende de forma sinuosa por las laderas de la Sierra, entre pinos, jaras, aulagas y torvisco hasta alcanzar el Puerto del Saucillo. En este punto encontraremos una pequeña explanada donde acaba la vía, a partir de la cual sólo se puede continuar por sendas. Los primeros pinsapos de buen tamaño los tenemos aquí, aunque mirando hacia atrás se disfruta de una panorámica espectacular, con los valles de los ríos Grande y Guadalhorce, así como los núcleos de población de Guaro, Coín, Alhaurín, Cártama, Pizarra y Yunquera. En este punto aparecen dos posibles veredas, una que baja y otra que sube; el recorrido hace un circuito perfecto, de tal manera que tomando la senda que baja y seleccionando en todos los cruces siguientes la vereda que parte hacia la izquierda, acabaremos nuevamente en el Puerto del Saucillo. Puestos en marcha en el sentido indicado, bajamos hasta la cañada para encontrar, después de la pequeña balsa construida en el cauce, una primera bifurcación en la que, tal como se ha indicado, tomaremos la senda izquierda. El limpio camino discurre por un valle cubierto con una espléndida masa de pinos resineros de repoblación, que en la ladera de umbría se mezclan con pinsapos; continuando la lenta ascensión, el bosque se hace tupido y con enormes árboles, tantos que en días nublados nos dará la sensación de estar anocheciendo, de bosque encantado, donde cualquier ruido puede llevar a pensar en algún animal enorme, aunque como mucho nos tropezaremos con cabras monteses que pastan por el Parque. Continuando el ascenso, se accede a una zona llana cubierta de pinsapos donde aparece otro cruce, en el que nuevamente tomaremos hacia la izquierda para, después de llanear un corto trecho, subir por un bosque clareado que se va abriendo conforme nos acercamos a la cima. Una vez alcanzada la cresta, encontramos una zona llana y pedregosa que se denomina Puerto Bellina, auténtico nudo de comunicaciones por confluir en él 5 sendas diferentes. Aquí se aconseja una parada para reponer fuerzas después de la subida y admirar su valor paisajístico, pues hacia el norte se nos abre una gran panorámica sobre la cañada de la Cuesta de los Hornillos, que termina hacia el oeste en un impresionante cortado en caliza, que acoge en sus huecos bandadas de chovas, vencejos, y aviones roqueros. También es frecuente observar en este punto perdices y pequeños pájaros propios de espacios abiertos, como tarabillas y colirrojos, así como cabras monteses en las laderas rocosas cercanas. La vegetación aquí está formada por matorral salpicado de pinos silvestres y pies aislados de cedros bordeando las sendas. Una vez descansados y mirando desde la vereda hacia la parte más elevada de la sierra, debemos marchar a través de la vaguada que queda hacia la izquierda, por lo que, llaneando la pradera y sin tomar sendas que nos hagan descender, encontraremos la vereda que permite dirigirse en el sentido indicado. El camino se vuelve pedregoso, con muros de piedra en la margen izquierda y ramajes de pinsapos retorcidos junto a pinos resineros; cuando accedemos a la otra vertiente, se divisa el valle cubierto de pinsapos jóvenes y vigorosos, en el que se marca una senda que finalmente tomaremos. Después de pasar junto a un redil construido con piedras, se llega a una zona llana con pinsapos de gran tamaño, rodeados de ejemplares jóvenes que forman una especie de isla; este paraje, conocido como Llano de la Casa. Se trata de un fondo de valle con muchos cantos gruesos dispersos entre zonas de praderas, donde la profundidad del suelo ha favorecido el crecimiento de excelentes abetos, visibles actualmente. Estas praderas, repobladas con pino silvestre, están dando origen a nuevos pinsapos, fruto de la regeneración natural de la zona. Continuando el camino hacia la ladera opuesta a la que traemos, se alcanza una senda bien definida, que una vez más tomaremos hacia la izquierda para iniciar el descenso de la cañada. A poca distancia encontramos una fuente construida con piedras, la fuente de la Perdiz, que sólo presenta agua durante la temporada de lluvias. Desde aquí el camino de retorno no tiene pérdida, pues desciende progresivamente por la ladera de umbría a través de un excelente pinsapar que se entremezcla con pinos, majuelos, enebros y jaras, hasta alcanzar de nuevo el Puerto del Saucillo donde, satisfechos del paseo realizado, podremos descansar y disfrutar con las panorámicas que se nos brinda. FLORA Y FAUNAEl trayecto discurre la mayor parte del tiempo a través de pinsapos, pudiendo observarse desde ejemplares de pocos centímetros hasta grandes abetos, que constituyen auténticas reliquias de la zona. Asímismo también están representados los pinos carrasco, silvestre y resinero e incluso algún pie de quejigo o cedro, estos últimos de repoblación. El matorral mesomediterráneo posee gran diversidad de plantas, estando constituido entre otras por jaras, aulagas, torvisco, lavándula, tomillo andaluz, romero, enebro y sabina; además, el sotobosque del pinsapar se enriquece con otras especies como heléboros, rosal silvestre, majuelo y agracejo. De la misma manera, las plantas sin flores están bien representadas: líquenes y musgos recubren la mayor parte de las rocas y troncos del recorrido, aportando un intenso colorido al trayecto durante la época de lluvias, en la que igualmente se desarrollan numerosas setas. Respecto a la fauna de mayor tamaño, podemos encontrar entre los herbívoros la cabra montés y como carnívoros zorro, gineta y meloncillo, que predan sobre conejos, topillos y ratones de campo. Las aves de bosque también están presentes: páridos, verdecillo, pinzón, chochín, picos, piquituerto, paloma torcaz, zorzales, mirlos, etc., apareciendo igualmente especies asociadas a matorral, como tarabilla, totovía, currucas y escribanos. Al llegar al Puerto Bellina es fácil observar perdices y collalbas, así como aves típicas de roquedos: chova, cuervo, avión roquero y vencejo real, entre otras. Rapaces fáciles de observar en el recorrido son las águilas real, calzada y culebrera; ratonero, gavilán, cernícalo e incluso buitre. Entre los reptiles aparecen lagartijas y casualmente podemos toparnos con alguna culebra. GEOLOGIAEl itinerario completo discurre sobre el macizo calizo, por lo que buena parte está constituido por un abrupto paisaje karstificado en el que se intercala un sustrato arcilloso procedente de la descalcificación de la roca. La erosión química actuante ha dado origen a la abundancia de roquedos, tajos y abrigos naturales derivados de la actividad de las aguas salvajes.
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